Mostrando entradas con la etiqueta análisis económico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta análisis económico. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de octubre de 2008

El problema es Europa

Crisis económica

Se han levantado un par de olas y hemos perdido la poca fe que nos quedaba en nosotros mismos y en los principios fundamentales de Occidente: la libertad, la responsabilidad personal y el respeto al Derecho.

GEES

Hace un mes que los Estados Unidos se hicieron cargo ya por completo del negocio hipotecario de Fannie Mae y Freddie Mac. Desde entonces las intervenciones públicas para evitar una presunta debacle crediticia mundial no han cesado de producirse. La crisis, sin embargo, continúa. Cuando el establishment europeo vio pelar las barbas de su vecino, en lugar de prepararse, dejó un tiempo al regocijo para ver derrumbarse el sistema capitalista y liberal, lo que es el gran entretenimiento en los medios bienpensantes europeos.

En los últimos días se han producido dos intentos infructuosos por fomentar una respuesta coordinada de los poderes públicos europeos a la situación. Ni la reunión del Elíseo, que ha dejado a Sarkozy y a los franceses algo resentidos con Alemania, ni la propuesta del Ecofin –pasando por encima de la Comisión– de garantizar los depósitos bancarios han satisfecho a casi nadie. Pero hasta ayer mismo estaba Europa sacando pecho ante los americanos pidiéndoles responsabilidad –ni más ni menos– para aprobar cuanto antes el Plan Paulson.

Mientras, se suceden los ataques a los "talibanes del mercado" y las propuestas de regulación económica generalizada que impidan esos supuestos efectos nefastos del capitalismo. Incluso muchos se animan con las desgracias del común, se habla de su fin y del amanecer de una nueva era se supone que más justa y, vaya usted a saber, socialista.

Lo peor sin embargo es que no hay rechazo en las opiniones públicas a esta actitud en la que el Estado se hace cargo de todo, desde la economía a la psicología. Al contrario, si en algo hay acuerdo es que hay que hacer algo, lo que sea, pero algo. Si se insiste, se obtiene la respuesta de que es por razones psicológicas más que económicas. Resulta pues que hoy los Estados europeos y la unión como tal no sólo se apoderan de competencias económicas sino que se encargan de prevenir neurosis colectivas.

La conclusión es sin duda que se han olvidado los principios que fundaron la Unión $uropea, o peor, que existiendo sobre el papel mojado de nuestras constituciones y tratados, se han dado por arrumbados por las circunstancias. Los europeos ya no son de Venus ni los americanos de Marte, como afirmó en su día Robert Kagan, sino que parecen ya todos del mismo planeta. Este, sin embargo, no es la Tierra. Los europeos, tan perdidos en la situación como los demás, se han comportado (Zapatero "el antiamericano", entre ellos) como fashion victims de los americanos. No sabemos si nos queda bien o no el plan americano, pero vamos a copiarlo a falta de ideas propias...


ATC Journal. ¡Llevamos la información!

Read more »

Capitalismo chatarra

Finanzas reguladas

Es usual añadir la expresión "chatarra" para expresar que algo presenta particularidades nocivas, que lo desnaturalizan. A nuestro entender, las crisis financieras se originan en el capitalismo "chatarra".

Hana Fischer

La actual crisis financiera mundial es una buena ocasión para analizar al "capitalismo". Se trata de una tarea relevante porque sólo si diagnosticamos correctamente cuál fue la génesis de las actuales turbulencias podremos aplicar el remedio adecuado. Parece evidente que en cuestiones económicas siempre hay "ganadores" y "perdedores". La cuestión es decidir quién ha de determinar los integrantes de un grupo u otro.

A lo largo de la historia, fueron los "dueños" del aparato estatal los que arbitrariamente hicieron esta asignación. Príncipes, sacerdotes y altos dignatarios monopolizaron simultáneamente al poder político y económico. Aquellos que aspiraban a enriquecerse debían contar previamente con el favor de esa casta gobernante. Se trataba de recibir privilegios económicos a cambio de apoyo político.

Adam Smith fue el primero en investigar los fundamentos de la riqueza de las naciones. La conclusión principal a la que llegó fue que la economía se rige por leyes naturales que nadie puede –impunemente– desafiar. Desde esta perspectiva, la intervención de los gobernantes no sólo era innecesaria, sino perniciosa. A partir de su obra se desarrolló un sistema conocido con el nombre de "liberalismo". Bajo sus pautas, los "ganadores" serían aquellos que sirvan mejor los deseos de sus semejantes, expresados por medio del libre juego de la oferta y la demanda. Es por eso que bajo este régimen todos salen ganando. Como beneficio adicional, todo se sustenta en la cooperación voluntaria entre hombres libres, lo cual fomenta la armonía entre las diferentes clases sociales. Se basa en reglas "justas" porque el que hoy está arriba mañana puede estar abajo y viceversa.

Carlos Marx acuñó la expresión "capitalismo" para referirse al liberalismo. Debido a su influencia, comenzó a hacerse una analogía entre este sistema económico y la ley de la evolución de las especies de Charles Darwin. Se lo caracterizó como un medio cruel donde se entabla una lucha encarnizada por la supervivencia, de tal modo que sólo algunos –los más fuertes y aptos– progresan, mientras que los demás sucumben. De esta errónea concepción han partido las demandas de vestir al capitalismo con un "rostro humano". Y por alguna extraña razón, se da como una "verdad evidente en sí misma" que sólo los políticos y altos funcionarios gubernamentales son capaces de realizar tal proeza. En la práctica esto significa otorgarles a esas personas el exagerado poder de determinar quiénes han de ser los "triunfadores" y quiénes los "perjudicados"...


ATC Journal. ¡Llevamos la información!

Read more »

No utilice acentos en la búsqueda
Búsqueda personalizada